La magia de tener un corazón  

 

Niños de Piedecuesta redescubren su creatividad e imaginación con el programa La Gran Obra  


 

 

 
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Con técnicas pedagógicas y del arte, 400 estudiantes de población vulnerable de los grados primero primaria a noveno bachillerato de las instituciones educativas Facundo Navas Mantilla, Nieves Cortés Picón y Nuestro Señor de la Buena Esperanza del municipio de Piedecuesta, han identificado sus capacidades reales para crear y superarse ante cualquier circunstancia adversa.

 

Lo anterior ha sido posible gracias al proyecto de Jornada Escolar Complementaria (JEC) de la Unidad de Programas de Impacto Social de Cajasan ‘La Gran Obra’, un laboratorio de exploración, experimentación y descubrimiento donde se generan procesos de creación que estimulan en los niños, niñas y adolescentes la inteligencia emocional, capaz de proporcionar de forma integral en el ser humano las herramientas creativas necesarias para saber reconocerse genuinamente, amarse tal como son y ser artistas de su propia realidad.

 

Para despertar estas habilidades, el equipo del programa puso en práctica una metodología pedagógica y lúdica de su autoría e invención denominada Espontaneidad Programada, donde es posible superar las limitaciones, conectar con las virtudes y comenzar a ser agentes de cambio. No se trata de un proyecto artístico en sí, su intención es impulsar el crecimiento espiritual y personal que no es otra cosa que lograr la conexión con el corazón o la verdad interior.

 

Como parte de las actividades propuestas, los participantes han tenido la oportunidad de aprender a meditar, disfrutar de la música, las artes plásticas, la danza y la poesía, así como se han convertido en verdaderos artistas para crear representaciones de arte en donde han tenido que entrenar el escuchar a su propio corazón.

 

El desarrollo de los niños y jóvenes en el programa hizo posible la creación de una obra de teatro, de género musical, presentada recientemente en el Auditorio Gonzalo Prada Mantilla del Centro Cultural de Piedecuesta. El montaje contó con la actuación de 104 de los miembros del programa, escogidos por su constancia en el proyecto, y rememora la experiencia de un niño que hace un viaje a través de la música al sentir de su propio corazón. Los personajes que le acompañan hacen de este paseo una hermosa travesía para aprender y recordar.

 

La obra teatral y su música fueron ideadas y manifestadas por las dos directoras del programa, Amor de las Esferas y Vida Maat, quienes cuentan con el apoyo de un equipo talentoso conformado por dos forjadores, MC Fuego del Alma, Luz Del Corazón y la psicóloga, Flow. Todos los participantes del programa cuentan y utilizan su nombre artístico, que se relaciona con su misión en la vida. Porque somos artistas del Corazón y nuestra vida es LA GRAN OBRA de arte.

 

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